Cuatro mitos sobre la Intranet
En un artículo de la consultora británica en comunicación
corporativa Melcrum, Susan Wiener y Patterson Shafer, de Cognitive
Communication, realizan un interesante estudio en el que intentan
derribar visiones erróneas sobre la utilidad de una Intranet.
Apuntan sus dardos a la frecuente creencia de que una herramienta
de este tipo revolucionará las comunicaciones internas de
una compañía. Pero como toda herramienta de gestión,
la Intranet es reflejo de la cultura organizacional a la que pertenece;
no se puede pretender que por sí sola solucione problemas
enquistados en las capas más profundas de las relaciones
al interior de una empresa.
He aquí cuatro de los mitos más reiterados:
Una Intranet es un producto
Falso, dicen Wiener y Shafer, una Intranet es un proceso, interactivo,
en permanente evolución, sin fin. El hardware y software
que le dan soporte no son lo que hacen que una Intranet funcione
bien; variables más importantes para su buen desempeño
son la noción de una construcción sólida de
políticas y guías que mantengan el proceso en movimiento
y permanentemente integrando contenido y retroalimentación
La infraestructura es la clave
Es cierto, una misión crucial cumple la infraestructura de
una Intranet, pero el verdadero reto no es el soporte, sino superar
la estructura mental y cultura organizacional que se resisten a
percibir el verdadero potencial que la red ofrece a una empresa.
“Crea la Intranet y ellos vendrán”
Si no está relacionada con el trabajo de los empleados y
no les constituye un elemento generador de valor, ellos simplemente
no ingresarán a la Intranet; y si lo hacen, probablemente
será una vez y no volverán. Es necesario generar modelos
ergonómicos, productivos y de fácil uso; de este modo,
a medida que le reconocen valor, los usuarios se acostumbran a utilizar
la red y los retornos de la inversión en este sentido pueden
ser impresionantes.
Las intranets son intrínsecamente colaborativas
Este mito está en el corazón de muchas presunciones
erradas acerca de una Intranet. Debido a que una herramienta de
este tipo requiere un compromiso importante, refleja la cultura
imperante de una organización. Si no existe una cultura colaborativa,
la Intranet pueda hacer poco para crearla. Las empresas interesadas
en convertirse en colaborativas frecuentemente utilizan una Intranet
como una herramienta más de la transformación, dentro
de una política completa de colaboración e interés
en compartir información de utilidad. En esos casos sí
se constituye en una herramienta potente de cambio.
Ver artículo completo: "How
intranets change the way we work" (inglés)
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